El director general de Energía y Cambio Climático, Pep Malagrava, y la técnica de servicio de Cambio Climático y Atmósfera del Govern, Jinámar Tomás, han defendido este miércoles en el marco de la Cumbre Mundial por el Clima (COP27) que se está celebrando en Sharm el-Sheij, en Egipto, la necesidad «urgente» que tienen los territorios insulares como Balears de recibir más recursos para poder adaptarse a las consecuencias del cambio climático y el calentamiento global.

Balears, al igual que todo el Mediterráneo occidental, será de los lugares donde más impacto tendrán los efectos del cambio climático. Es por eso que el Govern considera que la planificación en materia de adaptación es capital en esta década. Vale decir que Balears ya presentó los resultados del proyecto PIMA Adapta Costas, un estudio de cómo afectaría la subida del nivel del mar a las costas arenosas de Balears en varios escenarios en los años 2050 y 2100. Por ello, ha advertido el director general de Energía y Cambio Climático, Pep Malagrava, «es de vital importancia seguir destinando recursos a los territorios insulares, que serán los primeros afectados. Nuestras costas ya lo están sufriendo, y si no aceleramos en proyectos de adaptación, las consecuencias económico-sociales se harán evidentes en los próximos años».

Malagrava ha incidido en el hecho de que «por primera vez se destinarán recursos propios del presupuesto autonómico a ayudar a los municipios de Balears a hacer proyectos de adaptación; concretamente 1,4 millones de euros. La adaptación al cambio climático ha de ser la política principal de la próxima década: hablamos de protegernos de sus efectos, que ya están aquí e irán a más, a pesar de que podamos mitigarlos. Se trata de un tema de salud».

La vulnerabilidad de las islas «es un hecho»

Balears en la COP

Durante el panel «Projection for adaptation to climate change: vulnerability and flood zonas as a tool for adaptation», Jinámar Tomás, técnica de servicio de Cambio Climático y Atmósfera del Govern de las Illes Balears, ha presentado los resultados de PIMA Adapta Costas Illes Balears, con una de sus grandes herramientas: el visor cartográfico de impactos en la costa por el cambio climático, que permite mejorar los mapas de los riesgos existentes en Balears actualmente al incorporar la perspectiva climática.

Por otro lado, la visualización de la problemática que afectará la costa de las islas dio pie a la puesta en marcha del proyecto LIFE Adapt Cala Millor, un proyecto de gobernanza que ha recibido el apoyo de la Comisión Europea para asegurar el consenso en la toma de decisiones respecto de cómo adaptar una playa urbana a los efectos del cambio climático. En este sentido, Tomás ha aseverado que «la comunidad científica mejora día a día la calidad de los estudios que demuestran que la vulnerabilidad de las Illes Balears ante el cambio climático es un hecho. La mejora de nuestra resiliencia debe enfocar los esfuerzos a los sectores más afectados, entre los cuales se encuentra nuestra costa, dada la inminente subida del nivel de la mar. No actuar no es una opción, porque supone perder la mayor parte de nuestras playas urbanas: donde no hay espacio para que la playa retroceda, el mar ocupará el espacio que ahora tiene la arena».

«Las soluciones que se adopten deben hacerse con un elevado consenso social, ya que suponen un gran coste y determinarán el futuro de nuestro sector económico más importante. Por eso, el proyecto LIFE Adapt Cala Millor será pionero en Europa al reunir el sector turístico, la comunidad científica y los diferentes agentes institucionales, así como la sociedad civil, al asegurar el futuro de una playa urbana cómo es la de Cala Millor», ha destacado.